viernes, 15 de mayo de 2015

Humildes haikus
vestidos con volantes
de este poema

Hiere mi pecho
-con puñal de silencios-
la amarga pena

Amarillento
se despierta el otoño
aborta hojas

como un pecado
mi sentir se refugia
en el silencio

Tus ojos veo
que acarician su boca
¡gime mi ser!

Se siente sola
y sin verte agoniza
mi triste alma...

La soledad
con su aviesa sonrisa
de mi se adueña

Tus fuertes manos
la están acariciando
¡y yo me muero!

era tu amor
mi candor te enamoro
¡y hoy te perdí!

Aprendí a amarte
y perdí mi candor...
¡me lo robaste!

y hoy lo has buscado
,nuevo y sin estrenar,
en otros brazos

juraste amarme
la inocencia me hurtaste
y me engañaste

Tu te has burlado
¡que maldito ladrón!
de mi querer

¡Te han de pagar,
con la misma moneda
que me pagaste!

María Sena

18/02/2015